Este fanzine, con la potencia del fósforo cuando prende, convida el anhelo de desatar un incendio deseante para quemarnos en la calidez de su lasciva combustión.
Un inflamable agasajo del apetito, la sed, las ansias, empapado del fervor de una red
entre...
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Este fanzine, con la potencia del fósforo cuando prende, convida el anhelo de desatar un incendio deseante para quemarnos en la calidez de su lasciva combustión.
Un inflamable agasajo del apetito, la sed, las ansias, empapado del fervor de una red
entre quienes escriben y quienes desean leer al calor de las palabras.
Poemas que son brasas, poemas de lenguas que lamen y arman una fogata que nos enciende.
Un tesoro para hacer descansar bajo la almohada y llevar en el pecho como un amuleto incandescente.
Disidencia erótica de lxs que escriben con saliva y la punta del dedo en otros
cuerpos, interespecies y florales. Para que guardes y disperses ese poema, que una
vez escribiste con un tronco prendido fuego en el aire de la noche, solo para ver
cómo vivía efímera cada letra en este mundo.
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