ESPÍRITUS ENDURECIDOS Los espíritus que se complacen en el mal y no sienten ninguna pena, ni remordimiento, que son insensibles a las amonestaciones, rechazan la oración y blasfeman algunas veces del nombre de Dios, son llamados espíritus malos o...
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ESPÍRITUS ENDURECIDOS Los espíritus que se complacen en el mal y no sienten ninguna pena, ni remordimiento, que son insensibles a las amonestaciones, rechazan la oración y blasfeman algunas veces del nombre de Dios, son llamados espíritus malos o ignorantes. Cuando mueren, suelen vengarse de los hombres por los tormentos que sufren y los persiguen con coraje sobre todo a aquellos con los que discutieron en la vida. Hay dos clases de espíritus endurecidos. Los que son francamente malos y los que son hipócritas. Los primeros son más fáciles de convertir, suelen ser estupidos y groseros y pueden pretender pasar por mejores de los que son. Con perseverancia, con firmeza y benevolencia, con consejos y oración, puede conseguirse sacarlos a la luz. Ellos sienten miedo al hablar o dirigirse a Dios, es un temor que parte de lo hondo de su conciencia que les acusa de indignos para hacerlo; entonces es cuando se les puede cambiar, están en ese momento al principio de su conversión al bien. La seg
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