profundamente nuestra generación. Silvia, activista de izquierda y actriz, además de la alegría del bongó y su potente voz prego- Una legión nera, traía un impactante repertorio de can- ciones propias que transgredían la realidad, de ángeles mientras que...
More
profundamente nuestra generación. Silvia, activista de izquierda y actriz, además de la alegría del bongó y su potente voz prego- Una legión nera, traía un impactante repertorio de can- ciones propias que transgredían la realidad, de ángeles mientras que Berta acarreaba el salvaje espí- ritu salsero de los años setenta. Ese ímpetu de Berta se consolidó años más adelante en clandestinos Caña Brava, la primera agrupación de salsa colombiana compuesta por mujeres. Éra- mos independientes y atrevidas. Nuestro primer concierto fue en el Por Beatriz Castaño bar Café Libro de la Calle 46 de Bogotá. No se me olvida que nos maquillamos y nos dis- frazamos, con la firme intención de sentar Cinco mujeres conformamos en un precedente en la escena. Esa noche lo- 1985 la agrupación María Sabina. Éramos gramos impactar al público. Así estuvimos Flavia Costa, Silvia Mejía y yo, que cantába- varios meses tocando, hasta que apareció mos y tocábamos guitarra. En la conga y el en nuestras vidas un saxofon
Less