Continuación y final de “Caramelos De Fruta y Ojos Grises” No sabía donde más buscar, estaba tan estresado que largaba lagrimas de angustia. Siguió caminando sin saber adonde iba, pero vio a una sombra que corría hacia una casa en ruinas oscuras. No se le...
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Continuación y final de “Caramelos De Fruta y Ojos Grises” No sabía donde más buscar, estaba tan estresado que largaba lagrimas de angustia. Siguió caminando sin saber adonde iba, pero vio a una sombra que corría hacia una casa en ruinas oscuras. No se le ocurrió ninguna mejor idea que seguir a la figura misteriosa. Entró a la casa, caminó cuidadosamente y vio a una nena sentada en un rincón con las manos alrededor de las piernas. No sabía quién era hasta que la niña levantó la mirada y le vio los ojos grises, al instante supo que era Magui, pero pareció que ella no lo reconocía porque lo miraba confundida. Tomás se acercó cautelosamente para no asustarla. - ¿Quién sos vos?- preguntó Magui asustada. -Soy yo, tu hermano Tomás. - ¿¡Tomás!? -dijo Magui levantándose del piso al instante y secándose las lágrimas. Se abrazaron y sacaron envolturas de caramelos de frutas, el de Magui era gris y el de Tomás marrón. Se fueron a su casa y jamás se separaron. FIN
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