Libros y monjas Al cerrar el año, sentimos que todo va muy rápido. Los avances tecnológicos se pisotean. Los cambios sociales nos atropellan. Pero, en realidad, el mundo avanza despacio. Mientras periodistas y analistas ponemos el foco en la mutante...
More
Libros y monjas Al cerrar el año, sentimos que todo va muy rápido. Los avances tecnológicos se pisotean. Los cambios sociales nos atropellan. Pero, en realidad, el mundo avanza despacio. Mientras periodistas y analistas ponemos el foco en la mutante actualidad, académicos e historiadores nos han vuelto a recordar este 2017 que los cambios de fondo son lentos. Por ejemplo, este año hemos descubierto que los humanos teníamos granjas 30.000 años antes de lo que habíamos estimado. Otros hallazgos arqueológicos apuntan en la misma dirección. La humanidad lleva haciendo las mismas cosas — cultivar, construir, rezar— durante más tiempo de lo que imaginábamos. La Neolítica fue una evolución. Y el Renacimiento no fue un repentino despertar mental tras siglos de oscura Edad Media, sino que ésta fue un periodo de continuos progresos intelectuales. Otras supuestas revoluciones, económicas o políticas, son etiquetas que hemos inventado a posteriori, más para glorificar a una generación o nación con
Less