EL HONOR DE RECONSTRUIR LO QUE NO ROMPIMOS: LA RESILIENCIA COMO ACTO DE JUSTICIA PROPIA Hay una fatiga del alma que no se cura con descanso, sino con comprensión. Es ese cansancio profundo que surge cuando, al mirar hacia atrás, descubrimos que gran parte...
More
EL HONOR DE RECONSTRUIR LO QUE NO ROMPIMOS: LA RESILIENCIA COMO ACTO DE JUSTICIA PROPIA Hay una fatiga del alma que no se cura con descanso, sino con comprensión. Es ese cansancio profundo que surge cuando, al mirar hacia atrás, descubrimos que gran parte de nuestra biografía no ha sido escrita desde el deseo, sino desde la defensa. Es la comprensión, a veces amarga, de que hemos pasado años —décadas, quizás— reparando cosas que nosotros no rompimos. Me pregunto a menudo, en mis momentos de quietud, quién sería yo hoy si no hubiera tenido que emplear tanta fuerza en recuperarme de heridas que no busqué. Si toda esa energía que invertí en resistir, en entender lo incomprensible, en sanar daños que no causé, la hubiera podido volcar simplemente en vivir. En ser, sin más etiquetas que la propia existencia. Hay una tristeza difícil de explicar cuando uno cae en la cuenta de que la vida no se detuvo a esperarnos. Mientras estábamos con las manos ocupadas tratando de cerrar heridas que nunca
Less