LA PAZ NO ES NEGOCIABLE Hubo un tiempo en el que necesitaba contar siempre, siempre mi versión de la historia. Necesitaba que entendieran por qué hice lo que hice, que vieran cuánto me dolió, cuánto di, cuánto aguanté, cuánto perdí, intentando sostener algo...
More
LA PAZ NO ES NEGOCIABLE Hubo un tiempo en el que necesitaba contar siempre, siempre mi versión de la historia. Necesitaba que entendieran por qué hice lo que hice, que vieran cuánto me dolió, cuánto di, cuánto aguanté, cuánto perdí, intentando sostener algo que por dentro ya estaba roto. Necesitaba que alguien dijera: ahora te entiendo. Pero hoy miro atrás y sonrío, porque ya no necesito justificarme. Ya no necesito defenderme, ya no necesito convencer a nadie de mi dolor. La vida siguió y yo por fin también. Aprendí que no se sana cuando el otro comprende; se sana cuando tú dejas de discutir con el pasado, cuando sueltas la necesidad de tener la última palabra y cuando entiendes que hay verdades que no necesitan testigos, porque tu alma ya sabe lo que pasó. Y eso da una paz enorme. Porque perdonar no siempre es volver a abrir la puerta. No. Perdonar es cerrarla con amor, sin odio, sin ruido, sin necesidad de que el otro lo entienda. Es mirar a esta historia y decir: gracias por lo que
Less