LA JAULA DE LA PUERTA ROTA: POR QUÉ LE PEDIMOS PERMISO AL MIEDO Había una vez un pájaro que vivía en una jaula cuya puerta estaba rota. El alambre llevaba mucho tiempo cedido, pero él no lo sabía. Y cada mañana miraba al cielo con esa mezcla de deseo e...
More
LA JAULA DE LA PUERTA ROTA: POR QUÉ LE PEDIMOS PERMISO AL MIEDO Había una vez un pájaro que vivía en una jaula cuya puerta estaba rota. El alambre llevaba mucho tiempo cedido, pero él no lo sabía. Y cada mañana miraba al cielo con esa mezcla de deseo e incertidumbre que tan bien conocemos, y se preguntaba: ¿Y si me caigo? El miedo siempre le respondía lo mismo. Mejor quédate aquí. Aquí estás a salvo. El pájaro envejeció dentro de esa jaula. Y un día, una corriente de viento se la llevó, la rompió por completo, y fue entonces, solo entonces, cuando descubrió algo que siempre había tenido: alas. Esta historia no es solo sobre un pájaro. Es sobre todos nosotros. El miedo no te pide permiso para instalarse. Llega, se acomoda y empieza a dictar sentencia. Y el problema no es que exista — el miedo existe y a veces es necesario, nos protege, nos hace prudentes. El problema es cuando dejamos de verlo como una emoción y empezamos a tratarlo como un juez. Cuando le pedimos permiso para vivir. Y
Less