LIBERTAD SIN MULETAS Construir el camino propio en vez de esperar que el Estado lo haga 1. LA GRIETA QUE NADIE QUIERE NOMBRAR Durante años nos dijeron que la libertad ya llegó. Que las leyes cambiaron. Que ahora todos somos iguales ante la Constitución. Y...
Más
LIBERTAD SIN MULETAS Construir el camino propio en vez de esperar que el Estado lo haga 1. LA GRIETA QUE NADIE QUIERE NOMBRAR Durante años nos dijeron que la libertad ya llegó. Que las leyes cambiaron. Que ahora todos somos iguales ante la Constitución. Y es verdad. Somos libres. El problema es que libertad sin independencia es como tener la puerta abierta y no tener piernas para caminar. Las negritudes, los pueblos indígenas, y quienes se reconocen como minorías, cargan una grieta histórica. Dolió. Duele. Y negarla sería otra mentira. Pero hay otra grieta que duele más: la de seguir esperando que un gobierno, un subsidio, un discurso o una promesa nos resuelva la vida. El cuerpo social también habla. Habla con desempleo, con jóvenes sin oficio, con territorios sin empresa, con líderes que viven de la queja y no de la obra. Y la pregunta que cambia todo no es: "¿quién tiene la culpa?" La pregunta es: "¿Qué camino estamos sosteniendo que ya no nos deja avanzar?" 2. LA TRAMPA DE LA DEPEN
Menos