A José Martí va dedicado nuestro primer dossier. Su figura limpia y natural bastaría para justificarlo, pero queremos esbozar una razón apremiante: Martí, “hombre completo” -como lo llamó Ventura García Calderón-, e “integral libertador” -a juicio de Ciro...
More
A José Martí va dedicado nuestro primer dossier. Su figura limpia y natural bastaría para justificarlo, pero queremos esbozar una razón apremiante: Martí, “hombre completo” -como lo llamó Ventura García Calderón-, e “integral libertador” -a juicio de Ciro Alegría-, es al mismo tiempo el poeta, político, orador, escritor, catedrático, agente consular, periodista, traductor y crítico de arte (entre muchas otras facetas) que suele ser apenas recordado -al menos fuera de Cuba- por el convencionalismo ritual de las efemérides. Hace falta conocerlo mejor para evitar que su imagen asuma el aspecto impenetrable y estático del mármol. Pero conocer a Martí no significa ceñirnos a una última e incontrovertible doctrina, pues él mismo procuró apartarse de cualquier dogmatismo y afirmó que “la libertad es la religión definitiva”. Esa es la lección de Martí, y esa es la consigna de Ayrampu.
Less