La escuela
Sólo la escuela proporcionaba esas alegrías a Jacques y a Pierre. E indudablemente lo que con tanta pasión
amaban en ella era lo que no encontraban en casa, donde la pobreza y la ignorancia volvían la vida más
dura, más desolada, como encerrada...
More
La escuela
Sólo la escuela proporcionaba esas alegrías a Jacques y a Pierre. E indudablemente lo que con tanta pasión
amaban en ella era lo que no encontraban en casa, donde la pobreza y la ignorancia volvían la vida más
dura, más desolada, como encerrada en sí misma; la miseria es una fortaleza sin puente levadizo.
Pero no era sólo eso, porque Jacques se sentía el más miserable de los niños durante las vacaciones, cuando
para librarse de ese chico infatigable, la abuela lo mandaba con otros cincuenta niños y un puñado de
monitores, a una colonia de vacaciones en las montañas del Zaccar, en Miliana, donde ocupaban una
escuela provista de dormitorios, comían y dormían confortablemente, jugaban y se paseaban el día entero
vigilados por amables enfermeras, y con todo eso, al llegar la noche, cuando la sombra subía a toda
velocidad por la pendiente de las montañas y desde el cuartel vecino el clarín, en el enorme silencio de la
pequeña ciudad perdida en las montañas, a unos cien kilómetros
Less