Pensar bien antes de hablar
Administrar las palabras es tan importante como administrar el dinero. Es frecuente arrepentirnos de haber hablado demasiado, pero muy rara vez nos arrepentimos de callar o hablar poco.
Administrar las palabras es tan importante como administrar el dinero. Es frecuente arrepentirnos de haber hablado demasiado, pero muy rara vez nos arrepentimos de callar o hablar poco.