Hans Christian Andersen
El niño traviesoEl niño travieso
Érase una vez un anciano poeta, muy bueno y muy viejo. Un atardecer,
cuando estaba en casa, el tiempo se puso muy malo; fuera llovía a cántaros,
pero el anciano se encontraba muy a gusto en su cuarto,...
More
Hans Christian Andersen
El niño traviesoEl niño travieso
Érase una vez un anciano poeta, muy bueno y muy viejo. Un atardecer,
cuando estaba en casa, el tiempo se puso muy malo; fuera llovía a cántaros,
pero el anciano se encontraba muy a gusto en su cuarto, sentado junto a la
estufa, en la que ardía un buen fuego y se asaban manzanas.
- Ni un pelo de la ropa les quedará seco a los infelices que este temporal
haya pillado fuera de casa -dijo, pues era un poeta de muy buenos
sentimientos.
- ¡Ábrame! ¡Tengo frío y estoy empapado! -gritó un niño desde fuera. Y
llamaba a la puerta llorando, mientras la lluvia caía furiosa, y el viento
hacía temblar todas las ventanas.
- ¡Pobrecillo! -dijo el viejo, abriendo la puerta. Estaba ante ella un
rapazuelo completamente desnudo; el agua le chorreaba de los largos rizos
rubios. Tiritaba de frío; de no hallar refugio, seguramente habría
sucumbido, víctima de la inclemencia del tiempo.
- ¡Pobre pequeño! -exclamó el compasivo poeta, cogiéndolo de la man
Less