CAPÍTULO III “A VER QUIEN MANDA AQUÍ”
En el siglo XVI, un joven hombre de letras francés amigo de Montaigne —Etienne de La Boétie— se hizo una pregunta
al parecer ingenua pero si bien se mira muy profunda: ¿por qué los miembros de cada sociedad, que son...
More
CAPÍTULO III “A VER QUIEN MANDA AQUÍ”
En el siglo XVI, un joven hombre de letras francés amigo de Montaigne —Etienne de La Boétie— se hizo una pregunta
al parecer ingenua pero si bien se mira muy profunda: ¿por qué los miembros de cada sociedad, que son muchos, obedecen
a uno (llámesele rey, tirano, dictador, presidente o jefe de cualquier clase)? ¿Por qué aguantan sus órdenes, en lugar de
mandarle a paseo o tirarle por la ventana si se pone demasiado pesado? Ningún jefe es tan fuerte, físicamente hablando,
como el conjunto de sus súbditos, ni siquiera como cuatro o cinco súbditos echados pa lante.
Entonces.
.
.
¿por qué se le
respeta y obedece, aunque sea un demente peligroso como Calígula o un incompetente como tantos que hubo, hay y habrá
entre quienes mandan a los demás? ¿Es por miedo a sus guardias? Entonces.
.
.
¿por qué le obedecen sus guardias? ¿Por la
paga? Pero si lo que quieren es dinero ¿por qué no le quitan todo lo que tiene y acabamos de una vez? Y ¿por qué cuando se
l
Less