AQUEL ARMARIO…
Aquella noche desde mi cama, noté que algo me miraba desde el
armario.
Todavía lo recuerdo.
Era el 31 de Octubre de 1962 por
aquel entonces yo tenía unos once años más o menos.
Bueno al
grano.
Noté que algo me miraba desde el armario.
Me...
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AQUEL ARMARIO…
Aquella noche desde mi cama, noté que algo me miraba desde el
armario.
Todavía lo recuerdo.
Era el 31 de Octubre de 1962 por
aquel entonces yo tenía unos once años más o menos.
Bueno al
grano.
Noté que algo me miraba desde el armario.
Me acerqué
poco a poco a aquel armario de madera de pino que mi propio tío
había tallado.
Con todo mi cuerpo exageradamente asustado lo
abrí y de repente… ¡ZAS! No había nada.
Me volví a la cama
mucho más tranquilo y me encontré con que mi perro David
estaba aullando y ladrando a algo en el piso de abajo.
Bajé
corriendo las escaleras y me encontré que ahí no había nada.
Me
refiero a absolutamente nada.
Ni mi padre ni mi madre ni ninguno
de mis cuatro hermanos estaban ahí.
Entonces me percaté de que
David también había dejado de ladrar y no estaba por ninguna
otra parte.
Estaba sólo en casa rodeado de cuatro paredes, un
techo y ¡MILES DE ARMARIOS COMO EL DE MI CUARTO!
En ese momento sí que me asusté de verdad.
Solo tenía dos
opc
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