Tiquismiquis
Hace algunos meses, se quejaba el maestro con patente de corso que me precede en estas
páginas de las crecientes dificultades con que se tropezaba al tratar de emplear ciertos recursos
expresivos que el lenguaje ofrece.
Siempre hay alguien...
More
Tiquismiquis
Hace algunos meses, se quejaba el maestro con patente de corso que me precede en estas
páginas de las crecientes dificultades con que se tropezaba al tratar de emplear ciertos recursos
expresivos que el lenguaje ofrece.
Siempre hay alguien dispuesto a hacerse el ofendido,
considerando que el uso figurado de tal o cual palabra constituye una imperdonable agresión.
Si
no recuerdo mal, Reverte ponía como un ejemplo a un gaitero o asociación de gaiteros que
reaccionó destempladamente, después de que él hubiese empleado la palabra `soplagaitas´ en
uno de sus artículos, referida no precisamente a quienes se afanan extrayendo melodiosas notas
de tan noble instrumento.
Naturalmente, Reverte –menudo es el pollo– se rebelaba contra
semejantes sarpullidos tiquismiquis y vindicaba su soberano derecho a seguir utilizando el
registro figurado del lenguaje, que es el que permite que las palabras cobren un vuelo literario.
La gente que sólo entiende el uso enunciativo del lenguaje deb
Less