“EL LOBO Y EL PERRO” de Jean De La Fontaine Cerca de un bosque, había una vez un lobo tan flaco que no tenía más que piel y huesos. Su flacura la debía, entre otras cosas, a que no se podía acercar a los ganados, pues estaban protegidos por los perros...
More
“EL LOBO Y EL PERRO” de Jean De La Fontaine Cerca de un bosque, había una vez un lobo tan flaco que no tenía más que piel y huesos. Su flacura la debía, entre otras cosas, a que no se podía acercar a los ganados, pues estaban protegidos por los perros guardianes. Por eso, sólo de vez en cuando podía meterle el diente a un poco de carne. Un día, el lobo estaba acechando el rebaño de ovejas, para ver si la suerte lo ayudaba y alcanzaba a cazar, encontró a un perro mastín que se había extraviado. El animal era rollizo y lustroso. Se veía que estaba bien alimentado. El lobo lo hubiese atacado de buena gana para servirse un buen almuerzo. Pero, con mucha sensatez, pensó que tendría que emprender una batalla y que el enemigo tenía trazas de defenderse bien. Por eso, el lobo decidió acercársele con la mayor cortesía y entablar una conversación con él. - Te felicito, amigo, tienes un hermoso cuerpo – dijo el lobo. - Amigo lobo, tú no luces tan bien como yo porque no quieres – contestó el mastí
Less