El comerciante sin suerte:
Había una vez un comerciante que
después de unos malos negocios, se
lamentaba de su mala suerte.
Un viajero
que pasaba por allí le preguntó qué le
apenaba, y al oír que era un hombre con
muy mala suerte, abrió el saco que...
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El comerciante sin suerte:
Había una vez un comerciante que
después de unos malos negocios, se
lamentaba de su mala suerte.
Un viajero
que pasaba por allí le preguntó qué le
apenaba, y al oír que era un hombre con
muy mala suerte, abrió el saco que llevaba
y sacó un extraño artilugio, formado por
dos vasos de cristal unidos por la mitad,
decorados con extraños dibujos,
unoverde y otro rojo, en cada uno de los
cuales había unas raras semillas del
mismo color que su vaso.
- Pues precisamente has tenido mucha
suerte al encontrarme -dijo el hombre-.
Esto es justo lo que necesitas: unas vasijas
de la suerte.
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