AQUÍ YACE EL WUB
Philip K.
Dick
Faltaba poco para terminar de cargar.
El Optus, de pie, con los brazos cruzados,
fruncía el ceño.
El capitán Franco bajó despacio por la pasarela y sonrió.
—¿Qué ocurre? —le preguntó—.
Te pagan por esto.
El Optus no...
More
AQUÍ YACE EL WUB
Philip K.
Dick
Faltaba poco para terminar de cargar.
El Optus, de pie, con los brazos cruzados,
fruncía el ceño.
El capitán Franco bajó despacio por la pasarela y sonrió.
—¿Qué ocurre? —le preguntó—.
Te pagan por esto.
El Optus no dijo nada.
Recogió sus túnicas y dio media vuelta.
El capitán pisó el borde
de la túnica.
—Espera un momento, no te vayas; aún no he terminado.
—¿De veras? —El Optus se giró con dignidad—.
Vuelvo a la aldea.
—Contempló los
animales y los pájaros que eran conducidos hacia la nave—.
He de organizar nuevas
cacerías.
Franco encendió un cigarrillo.
—¿Por qué no? A vosotros os basta con salir a campo abierto y seguir pistas.
Pero
cuando estemos a mitad de camino entre Marte y la Tierra.
.
.
El Optus se marchó sin contestar.
Franco se reunió con el primer piloto al pie de la
pasarela.
—¿Cómo va todo? —Consultó el reloj—.
Hemos hecho un buen negocio.
El piloto le miró con cara de pocos amigos.
—¿Cómo explica eso?
—¿Qué le pasa?
Less