EL OFICIO DE PENSAR
por UMBERTO ECO
DIARIO LA NACIÓN, Sección Cultura
Días atrás un jovencito, en un momento de confianza
me preguntó: “Discúlpeme, pero ¿cómo definiría usted
su oficio?".
Por instinto le contesté que mi oficio era el
de filósofo, cosa que...
More
EL OFICIO DE PENSAR
por UMBERTO ECO
DIARIO LA NACIÓN, Sección Cultura
Días atrás un jovencito, en un momento de confianza
me preguntó: “Discúlpeme, pero ¿cómo definiría usted
su oficio?".
Por instinto le contesté que mi oficio era el
de filósofo, cosa que me asienten las leyes, pues soy
graduado en filosofía y tengo el honor de
desempeñarme como docente libre en materia filosófica.
Me siento filósofo a causa de Giacomo Marino.
Este verano fui a Pinerolo a agasajarlo porque fue
mi profesor de filosofía en el Liceo Plana de
Alesandria.
Marino demostró que se puede ser filósofo
o sea pensador aun cuando uno esté condenado a ser
profesor de filosofía.
Para mí ha sido maestro de la
filosofía no sólo cuando me explicaba Descartes o Kant,
sino también cuando respondía a las preguntas más
alocadas del tipo de "¿Quién era Freud?", "¿Qué es un
leitmotiv en.
Wagner?".
"¿Es lícito practicar el boxeo?".
Less