1.
El señor Don Nadie y la división de poderes
Habíamos comenzado preguntándonos por ese lugar
desde el que deducimos el teorema de Pitágoras.
Luego
nos hemos preguntado qué pasaría si, ahí situados,
decidiéramos en vez de decir ciertas cosas, hacer...
More
1.
El señor Don Nadie y la división de poderes
Habíamos comenzado preguntándonos por ese lugar
desde el que deducimos el teorema de Pitágoras.
Luego
nos hemos preguntado qué pasaría si, ahí situados,
decidiéramos en vez de decir ciertas cosas, hacer esto o lo
otro, es decir, actuar tratándonos a nosotros mismos de la
misma forma en la que nos tratamos cuando deducimos un
teorema.
Hemos visto que ese lugar es, pues, el lugar
desde el que razonamos, en lugar de limitarnos a opinar,
o desde el que decidimos y actuamos, en lugar de dejarnos
llevar por el curso de las cosas (y sobre todo, de esa
«cosa» que somos nosotros o que es nuestra patria,
nuestro pueblo, nuestra familia, etc.
).
Finalmente hemos
acabado por preguntarnos cómo sería la ciudad que se
edificaría si decidiéramos edificarla a partir de ese lugar.
¿Cómo sería una ciudad que viniera a hundir sus cimientos
en ese pozo en el que se precipitó Tales de Mileto, en ese
vacío abierto por Sócrates en el v
Less